Sigue. No importa lo atascado que te sientas. No importa lo mal que estén las cosas en este momento. No importa cuántos días hayas pasado llorando. No importa cuán desesperado y deprimido te sientas. No importa cuántos días hayas pasado deseando. Te prometo que no te sentirás así para siempre. Sigue.